Neurociencia e Inclusión Educativa

Beatriz Santiago García. Montevideo, Uruguay. IBERCIENCIA, Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.
En esta nota se realiza una reflexión personal sobre como las emociones juegan un papel importante en la inclusión educativa y se convierten en una herramienta básica para quebrar la falta de motivación que caracteriza a los actores educativos en estos días.

Veo en la neurociencia; en el uso de la emoción, la sorpresa y el desarrollo de los vínculos un soplo de aire fresco que viene a sacudir nuestro hacer educativo.

Hace unos días, por indicación un curso que sigo, se nos dio como consigna ver un material audiovisual titulado “la clase”. En ella la consigna era llevar una prenda de ropa al aula, los estudiantes daban su testimonio de cómo se sentían ante este inusual pedido antes de entrar al aula. A continuación, pude ver el desarrollo de la clase en sí. Realmente, quedé asombrada, de cómo transcurría la misma.

La sorpresa inicial continuó cuando las prendas tomaron vida y cada persona allí presente ponía en uso su imaginación. Fue algo realmente movilizador, todo cobró vida, no solo las prendas, sino también las personas y esto realmente fue maravilloso. Cada persona se abría a las emociones, circulaba el deseo, el interés, pasión, buen humor, “piensos” y saberes.

Llevando esto a mi hacer diario: la inclusión de estudiantes con discapacidad visual (DV) en educación media, veo un gran potencial que nos puede abrir las puertas más fácilmente a nuestra tarea.

Los estudios demuestran que nuestra población objetivo (personas con DV) aprenden igual que aquellas sin discapacidad. Lo que cambia es la forma de acceder a la información.

Por lo que, el aplicar la neurociencia y entender que las emociones favorecen el aprendizaje nos puede llevar por otros caminos que depararán mejores resultados y no solo a los estudiantes ciegos y con baja visión incluidos en las aulas comunes, sino a todos los estudiantes.

Desde nuestro trabajo, recomendamos tratar de lograr un buen vínculo entre los estudiantes con DV y los docentes. La Neurociencia nos habla de que esto es válido para todos los estudiantes. Y nos fundamenta la importancia que tiene y que puede hacer la diferencia en esto que debemos analizar y tratar de cambiar, pues la educación tradicional está en crisis.

Educar a través de la emoción es válido para todos: estudiantes y docentes, con o sin discapacidad.

Propiciar un buen clima desarrollando vínculos positivos entre los integrantes de la comunidad educativa debe ser una de las metas a concretar, ya que esto redundará en revertir el malestar tanto de los estudiantes como de los docentes. Y en definitiva todos aprendemos, todos salimos ganando.

centroderecursos@ces.edu.uy 
Tel: 0059829254750
Montevideo, Uruguay

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *